La Biblia describe el origen de las lenguas  de una forma muy peculiar. El libro del Génesis  apunta a que los idiomas se confundieron “en la tierra de Sinar”, conocida después como Babilonia, y que de allí se dispersó la humanidad. Todo esto sucedió hace unos 4.200 millones de años  cuando los hombres quisieron desafiar los límites terrenales construyendo una torre que llegase hasta el cielo. La ira de Dios cayó…