Niño visto de espalda

Desde el momento de nacer nuestros hijos tienen la capacidad de aprender idiomas. Quizá suene precoz o atrevido pero la ciencia lo ha demostrado. El niño escucha, imita y construye su propio lenguaje siguiendo un orden. Entre los cuatro y los seis meses el bebé es capaz de distinguir cuándo se comunican con él en idiomas diferentes observando la posición de la boca. Imita estas posiciones para obtener los mismos sonidos  y…