El origen del abeto de Navidad, una gran sequía y las bolas de Goetzenbruck.

El origen del abeto de Navidad, una gran sequía y las bolas de Goetzenbruck.

Desde el siglo XVI, todos los días 24 de diciembre y con motivo del “pecado original” de Adán y Eva, un abeto comenzó a adornar las iglesias de la región de Alsacia. En él se colocaban manzanas rojas que recordaban a la fruta de la tentación representando el paraíso y, poco a poco, la tradición fue calando hondo en los hogares alsacianos: éstos fueron adornados con los mismos árboles que las iglesias de sus pueblos y villas. Estas manzanas se llamaron “christkindle”.

Multitud de objetos han adornado el abeto desde entonces: símbolos religiosos, rosas y otras flores, hojas de metal, nueces doradas y plateadas, galletas de Navidad, imágenes impresas… hasta que a mediados del siglo XIX aparecen las bolas de Navidad.

abeto

Fue un cristalero de Goetzenbruck (Lorena) quien, tras una gran sequía que afectó a los bosques de Les Vosges, al Norte de Francia, pensó que sería buena idea adornar los árboles secos con bolas de vidrio sopladas por él mismo. Esta iniciativa desembocó en la tradición que ha llegado hasta nuestros días, gracias a una cristalería local que comenzó a producir las bolas de Navidad de manera industrial en los años 60 del siglo pasado.

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Joyeux Noël et Bonne Année!

Frohe Weihnachten und ein gutes neues Jahr!

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